Siguiendo
con su secuencia de espectáculos basados en temas
controversiales, el cuentero y comediante colombiano
Pacho Centeno estrena su último espectáculo
POR HUMOR A DIOS… solo para pecadores. Las presentaciones
tendrán lugar en el Auditorio Luis A. Calvo de
la UIS, los días 4 y 5 de marzo a las 7:15 p.m.
Pacho
Centeno a configurado un estilo propio de narrar historias
y de interactuar con el público en los quince
años de su carrera artística, la cual
ha evolucionado desde un contador de historias tradicionales
hasta la producción de espectáculos escénicos
llenos de recursos técnicos y mucho humor.
En
2001, lo vimos acompañándose de un conjunto
de jazz en “La Tragahombres y otros cuentos sin
principios” y experimentando cuentos de su propia
autoría alrededor del tema de la infidelidad
femenina.
En
2003, lo vimos abordando con mucho éxito el género
del stand up comedy con su espectáculo “Sexoral,
para gente de buen humor”,
Otro
tema polémico para el público.
Ahora
ha decidido contar La Biblia, y específicamente
las historias del Génesis y el Éxodo,
lo que seguramente le generará comentarios críticos
en diferentes sentidos.
PREGUNTAS
FUNDAMENTALES
¿Por
qué La Biblia?
PC:
Abordé La Biblia como fuente del espectáculo
por dos razones principalmente. La primera es que mi
padre, cuando yo estaba pequeño, me leía
las historias de La Biblia todas las mañanas.
Estos fueron los primeros cuentos que escuché
en mi vida, y siempre quise hacer un espectáculo
con ellos, pero se me dificultaba abordarlos sin caer
en una visión doctrinal o sectaria. Quería
todo, menos ser vocero de algo de lo que no estoy seguro
hubiera ocurrido. La segunda, y que me permitió
resolver el problema de la primera, fue haberme encontrado
con la literatura de Daniel Samper Pizano y Argos, quienes
han trabajado el tema.
La
clave para superar los prejuicios, definitivamente fue
el humor, pues desde el humor se pueden abordar todos
los temas sin causar grandes resquemores. Culturalmente,
se da por sentado que el humor no tiene temas vedados.
Y si revisamos los últimos montajes que he realizado,
el humor es el protagonista de los espectáculos.
Por
otra parte, entendí que La Biblia no es necesariamente
un libro caído del cielo, como lo asumen las
diferentes posturas religiosas, y en cambio, si es un
libro muy humano, cuyo contenido fue recopilado y trascrito
por la humanidad en un periodo discontinuo de más
de 3000 años. Lo que ya nos lleva a deducir que
en el proceso de su escritura intervinieron muchos estilos
literarios, así como pensamientos individuales
e intereses nacionales ante la historia. La mayoría
de sus relatos provienen de la tradición oral
de distintos pueblos que no conocían la escritura,
lo que me resultó estimulante a la hora de asumirlo.
Según
la historia, transcurrieron muchos siglos para que la
memoria colectiva de aquellos pueblos pasara mediante
la escritura a los manuscritos que se conocen como la
base literaria de La Biblia. Podríamos decir
que La Biblia nunca pretendió ser un libro, como
lo conocemos hoy en día, sino que se fue convirtiendo
en una pequeña biblioteca de 73 libros de historias
maravillosas en algunos casos; contradictorias y crueles
en otros. Alguien se tomó el trabajo de empastarlos
en un solo tomo; unos dijeron que esa era La Palabra
de Dios y otros se dedicaron a confirmar esta aseveración.
Por supuesto, no faltó el que la desmintiera
argumentando la existencia de otros dioses distintos
en otras culturas distintas. Lo cierto es que de ahí
en adelante empezó a editarse, a traducirse,
a leerse, a interpretarse, incluso a venderse, convirtiéndose
en el libro más exitoso de la historia humana.
Por
eso para mí, y para efectos del montaje, La Biblia
simplemente fue un libro de buenos cuentos que merecieron
ser llevados al escenario.
¿Cómo
es?
PC:
Pienso que la propuesta escénica del espectáculo
es novedosa frente a lo que se ha venido haciendo en
los últimos 10 años de la narración
oral de cuentos en el mundo hispano. Aunque es un espectáculo
de cuentos, existe en él una marcada influencia
del stand up comedy y del cabaret de variedades.
Me
niego a renunciar al humor porque creo que la gente
necesita reírse de sí misma y de lo que
le pasa en la vida. Defiendo la tesis de que el humor
es un derecho fundamental del ser humano, que debería
incluso ser tutelable. No imagino la vida de un ser
humano si en ella no existiera el humor.
Pero
reitero mi postura frente al buen humor y descarto de
plano la facilidad con que lo asumen la mayoría
de nuestros comediantes. Creo que el público
colombiano es lo suficientemente inteligente como para
contarle chistes trillados y de mal gusto. Lo descubrí
en “Sexoral” donde el humor proviene del
nivel de información o desinformación
del público frente al tema del sexo. Y vaya si
había bastante desinformación.
En
POR HUMOR A DIOS el humor ya viene con las historias
bíblicas, es situacional y de contexto. El solo
hecho de la costilla de Adán que se convierte
en una mujer espectacular, mediante un pase mágico
de Dios, ya es como para reírse. No tanto por
la resolución fisiológica del proceso
de creación de la mujer, sino porque aún
hay gente que cree que esto verdaderamente ocurrió
y de esta forma.
Por
otra parte, POR HUMOR A DIOS está enriquecido
con una serie de recursos audiovisuales que le permiten
al espectáculo ganar en su puesta en escena.
La música, los efectos sonoros y visuales, la
iluminación y la proyección de imágenes
en pantalla gigante, asumen un lenguaje paralelo y simultáneo
al lenguaje oral del narrador. Estos recursos fueron
dispuestos para realzar la estética del espectáculo,
pero también con una intencionalidad que va desde
lo crítico hasta lo cómico, sin caer en
lo descriptivo.
¿Con
quiénes?
PC:
No es nada fácil producir un espectáculo
en Colombia, especialmente por la dificultad de acceder
a recursos de cofinanciación al margen del programa
de Becas del Ministerio de Cultura. Lamentablemente,
los tiempos de producción de POR HUMOR A DIOS
no coincidieron con el calendario del Ministerio de
las becas de creación, por lo que decidí
asumir el reto de hacerlo de manera independiente. En
Colombia es más fácil hacer un festival
que un espectáculo. Sin embargo, hemos contado
con la suerte de tener los apoyos básicos por
parte de instituciones y empresas que creen en la cultura
como un vehículo de proyección de sus
objetivos corporativos, como el Instituto Municipal
de Cultura de Bucaramanga, la Gobernación de
Santander a través de la Secretaría de
Desarrollo Social, la Dirección Cultural de la
UIS, la Compañía Colombiana de Tabaco
S.A., la empresa Licoresa, la marca Stirpe, EL CARTEL,
entre otros. POR HUMOR A DIOS es una producción
de la Corporación Festival de Cuenteros y en
ella intervienen 20 personas, entre creativos y operativos.
¿Qué
espera?
PC:
Lo que espera todo artista, que se colme la silletería
del teatro en su temporada de estreno y que el espectáculo
pueda girar por muchos otros escenarios y públicos.
No me gusta producir solo para el estreno. Por el contrario,
me gusta que mis espectáculos puedan ser vistos
por muchas personas.